martes, 7 de marzo de 2017

LAND OF MINE: BAJO LA ARENA

Al final de la Segunda Guerra Mundial Hitler estaba mandando niños al frente.

Miles de ellos quedaron como prisioneros de guerra en Dinamarca, encargados de desenterrar varios millones de minas que protegían las costas de supuestas invasiones que no se produjeron allí, sino en Normandia.


Esta es la historia de un grupo de esos adolescentes, a penas mayores de edad, encargados de limpiar ciertos terrenos como condición para ser devueltos a Alemania.


No creo espoilearles nada si revelo que, según avanza el filme, van cayendo como moscas en su misión.


Sobre ello el director Martin Zandvliet construye un relato antibélico basado por un lado en la hermandad entre los jovencitos y por otro lado su relación con su superior Danés, que aunque comienza despreciándolos no puede evitar simpatizar con ellos y con su inhumana labor según se producen las bajas.


Una visión de los horrores de la Guerra MUY DE CERCA, tanto como los chavales tienen que acercarse a las minas para intentar desactivarlas antes de que les vuelen la cara.


Un estudio del ser humano aún en formación que se vuelve adulto para siempre al ruido de una explosión. Hay cicatrices aún más profundas que las que dejan las bombas.


Pero si me permiten también se puede tomar como una metáfora de todas las INHUMANIDADES que hay en el mundo, y en nosotros mismos.

Nos rodeamos de "minas antipersona", nos protegemos de los demás construyendo LETALES estructuras psicológicas, sociales, laborales, afectivas que solo están ahí para HACER DAÑO.


En un mundo sembrado de "minas" cuyo único sentido es herir y destruir...¿cuantas vidas como las de la película se perderán para volverlo de nuevo humano y habitable...?

Por que no fueron las minas las que mataron a miles de soldados. Fueron LOS DANESES que lo ordenaron así.